Luna de agosto

19.08.09 | Sin Comentarios| Archivado en: Parole

Los espejos de los armarios se llaman lunas; la capital de Santa Elena es Jamestown y aún a riesgo de parecer inmodesto me observo paralelo con Bonaparte. Fundamentalmente en la común incapacidad para mantener nada; en el fracaso del segundo intento, el de los Cien Días, y en la imposibilidad final de redención (o remisión, tal vez) y (por supuesto) en la insolvencia de dirigir el propio destino y mucho menos el de los de alrededor. A los armarios, que era la única pieza de la alcoba que no se sacaba cuando esta se convertía en capilla ardiente, les echaban una sábana por encima; la cama se desmontaba y se llevaba a otra habitación junto con las mesitas, descalzaderas y demás mobiliario, quedando el cuarto casi diáfano (salvo por el armario) y preparado para que los de la funeraria colocasen los cirios, el catafalco y la cruz de bronce. Como digo, se llamaban lunas y se tapaban cuando había un muerto en la casa. He visto muchas sábanas tapando armarios, no se si tantas como el corso.

  • Digg
  • del.icio.us
  • Facebook
  • MisterWong
  • Technorati
  • Bitacoras.com
  • Wikio
  • Diigo
  • PDF
  • Twitter

Entradas parecidas

Imprimir Entrada Imprimir Entrada

Etiquetas: ,





Comenta

Escribe tu comentario, o haz trackback desde tu site. Suscribete a estos coementarios.

Puedes utilizar estas etiquetas:
<a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>

:

:


Bad Behavior has blocked 215 access attempts in the last 7 days.

Switch to our mobile site