En esta alocada huida hacia ningún sitio y que de cuando en cuando nos hace dejar alguna piedrecita en forma de escrito cual Pulgarcito, en el supuesto caso de que nos hiciese falta el camino de vuelta, cosa que dudo, hemos alcanzado el Viernes de Dolores, que es cuando se le besan los pies a Jesús y se preparan los dulces de Semana Santa. Théodore Monod se alimentó durante toda su vida de tortilla (omelette), patatas fritas y Coca Cola y aun así, o a pesar de ello, descubrió en el Tibesti una nueva planta en 1940. A pesar de la dieta y de que su padre era pastor protestante. Cuentan los más cercanos que una vez (solo una) almorzó un bocadillo de queso con cacao caliente, pero es que hacía mucho frio. Se conoce que en el Sahara hace también mucho frio, por la noche seguramente, los desiertos los carga el diablo. No solo los carga sino que aprovecha los que se retiran a él para tentarlos (ya hemos referido en muchas ocasiones que la tentación no descansa) como a Nuestro Señor Jesucristo: «El Espíritu condujo a Jesús al desierto para que fuera tentado por el diablo, y después de estar sin comer cuarenta días y cuarenta noches, al final sintió HAMBRE. Entonces se le acerco el tentador…». Al señor Monod, a pesar de su herejía, no había diablo que lo tentase. Poco antes de morir regresó al Chad para ver si volvía a encontrar la planta, pero ya no la vio, a lo mejor ya no existe y en 1940 encontró el último (y el primero) ejemplar. Lo que no se es si los protestantes celebran la Semana Santa, seguramente si, pero sin procesiones, ni natillas, ni potaje, ni hojuelas (u orejas de fraile), ni flores, ni arroz con duz, ni rosca de fideos, ni… La gente hereje ya se sabe, ellos se llaman cristianos, pero quía. Una vez salió un penitente de rodillas en la Procesión del Silencio, con una túnica verde, hizo todo el trayecto de la procesión apoyándose sobre las manos y saltando sobre las rodillas, como tardaba mucho, el párroco quiso cerrar la iglesia y dar por terminada la procesión sin esperarlo y la gente se cabreó y le hicieron que lo esperara. La gente se muestra siempre solidaria con los que hacen penitencia (o promesa, que no se sabe, bueno, yo si lo se, pero no lo voy a decir). Ya digo, que empieza la Semana Santa.
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